HISTORIA DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA
SABOGAL CENTRAL B – CAJAMARCA.
Lic. Nórbil Cueva Gómez.
Pr. Distrito Misionero Cajamarca B.
INTRODUCCIÓN.
La Iglesia
Adventista Sabogal Central B. – Cajamarca, tiene una historia muy particular
por los antecedentes que ha pasado, la mayoría de iglesias nacen como resultado
de la expansión misionera o por la imperiosa necesidad de organizar un grupo
para una mayor atención. Pero en el caso de la iglesia Sabogal Central B. no es
así, ésta nació producto de un sisma que sucedió dentro de la iglesia tanto en
Lima como en otras ciudades. Mostrando su abierto desacuerdo con la
administración de ese entonces, un grupo de hermanos se apartó y formó la
iglesia de la “Asociación Peruana Adventista del Día Sábado”, si bien se apartó
de la organización, nunca lo hicieron de Jesús, el autor y consumador de la fe,
y muestra de ello es que 13 años después, la mayoría de los que se fueron,
volvieron a donde nunca hubieran salido.
PROPÓSITO.
El propósito
de este artículo es mostrar que en nuestro caminar rumbo a la patria celestial
podemos flaquear, desmayar e incluso
desviarnos del camino, pero también podemos levantarnos y tomar nuevamente el
rumbo. Una muestra palpable de que cuando un grupo de sinceros hijos de Dios,
se dan cuenta de su actuar y deciden retomar el camino, renovando sus votos de
fidelidad y entrega al Creador, pueden hacer grandes cosas, que incluso muchos
que nunca se desviaron no son capaces de hacer. Al narrar la historia de la
iglesia Adventista Sabogal Central B. – Cajamarca, buscamos motivar a seguir
poniendo a Jesús como guía de nuestra iglesia y trabajar unidos en pro de todo
lo que la iglesia se proponga.
BREVE HISTORIA DE LA IGLESIA ADVENTISTA EN EL
PERÚ.
El Inicio de
la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el Perú tiene un matiz particular por
la forma como se ha dado, en especial por el contexto político religioso de la
época. El Perú había superado, aunque no del todo, la sangrienta guerra del
Pacífico, con el vecino país de Chile. El Perú, un suelo bendecido por el
creador, pero codiciado por muchos. El conquistador vino desde España
codiciando los tesoros del Perú, y los vecinos del sur codiciando las islas
guaneras, también invadieron el territorio peruano.
Pero no todo
es malo, cuando a los vecinos del sur nos referimos. Así como un grupo de hombres que con ambición de la riqueza del
Perú, llegaron armados con bombas, tanques y fusiles; hubo también un grupo de
hombres que dejando de lado el egoísmo y la ambición material, quisieron llevar
esperanza y la luz del evangelio a este pueblo que aún cargaba con las
cicatrices de la guerra que culminó en 1833.
Cargados con
mucha fe y amor para con su prójimo, en 1898 llegan los primeros adventistas
chilenos al Perú, dividido en dos
grupos; “un grupo integrado por siete personas entre ellos estaban: Luis
Escobar, Víctor Thomann y Fernando Osorio, liderados por José Luis Escobar, se
establecieron en la capital, trabajando, uno como zapatero, otro como jardinero
y otro como vendedor ambulante , probablemente los otros se sostenían con la
venta de publicaciones[1];
el otro grupo compuesto por dos familias ingresaron por Mollendo para dirigirse
a Arequipa en donde pretendían establecerse, este grupo llenos del fervor
evangelístico, tan pronto llegaron a la ciudad blanca, comenzaron su tarea para
la cual habían venido. “Al día siguiente en la esquina de un mercado comenzaron
a repartir unos tratados, pero tan sólo unas horas más tarde fueron arrestados,
llevados como prisioneros para luego ser deportados a su país”[2].
El grupo de
Escobar que había arribado a la capital tuvo mejor suerte y pudieron
establecerse para cumplir con la misión que los había movido venir a suelo
peruano. El primer fruto de su labor misionera fue el hermano Ramón Beltrán,
quien se unió al grupo y fue quien dio su hogar para que se celebraran las
reuniones. Vale recordar que en ese entonces estaba prohibido las reuniones de
cualquier religión que no fuera la católica.
Las reuniones
eran realizadas a puertas cerradas, aunque de vez en cuando eran irrumpidas por
gritos insultantes desde las ventanas, o piedras que eran arrojadas a la casa.
Pero eso no fue motivo para desanimarse, a pesar de todo ello siguieron
reuniéndose cada semana y después de algunos meses verían el fruto de su
recompensa. El 12 de noviembre de 1904 se celebró un bautismo en secreto,
dentro de este grupo de bautizados estaría el colportor bíblico Julio N.
Espinoza, que posteriormente sería un misionero colportor quien ayudo en la
expansión del evangelio al interior del país[3].
Cabe destacar el nombre de tres ilustres hombres guiados y utilizados por Dios
para continuar con su obra, estos son: César López, Fernando Osorio y Ramón
Beltrán.
En 1906 se
organizó la Misión Peruana teniendo como presidente al Pastor Avelino N. Allen[4].
Para 1907 la iglesia de Lima contaba con 40 personas asistentes, la mitad de
ellas bautizadas y la otra mitad creyentes o simpatizantes con la fe
adventista. Este mismo año se dictaron un ciclo de conferencias en Lima y
Callao, teniendo como oradores al Pr. Perry y a Ramón Beltrán, algo digno de
destacar, el primer Pastor y el primer converso siendo los evangelistas.
En 1917
alquilaron un local al lado de la iglesia San Francisco, en este mismo año se
informa de que la semilla del evangelio había llegado a Contumazá, se encuentra
un renombrado varón de Dios, Agustín Alva.
Breve Historia de Cajamarca.
Cajamarca
a jugando un papel preponderante en la
historia del Perú. El 16 de noviembre de 1532, Cajamarca es escenario de uno de
los episodios más tristes de la historia peruana y americana: “la captura del
Inca Atahualpa y el final del imperio del Tahuantinsuyo”. Francisco Pizarro
llegó hasta la actual plaza de armas que, por entonces, era triangular. Allí
esperó a Atahualpa, el último monarca de la dinastía inca, “cuando Atahualpa hizo su ingreso a la plaza, se
le aproximó el padre Vicente Valverde,
quien le mostró una Biblia. Atahualpa arrojó el libro sagrado al suelo porque
no entendía de qué se trataba y, entonces, los soldados españoles irrumpieron
en la plaza inflingiendo una aplastante derrota al ejército imperial que huyó
despavorido ante la sorpresa que provocaron las armas de fuego y las
caballerías”[5].
Así,
Francisco Pizarro capturó al Inca Atahualpa, que había rehusado someterse a la
Corona española y a la fe cristiana. A cambio de su liberación, el Inca ofreció
llenar un recinto con oro, y dos veces con plata. A pesar de ello, los
conquistadores condenaron al Inca a la pena del garrote y de muerte.
El
invasor que había llegado con hambre de las riquezas que había codiciado, usó
la Biblia como pretexto para tener de qué acusar al Inca. Pero eso no era todo,
“la traición y la crueldad marcaron cada paso de los conquistadores. Al mismo
tiempo que profesaban ser heraldos del Salvador y Creador, sembraban la muerte
y desolación por doquiera pisaban sus caballos’’[6]
La dominación española llevó
consigo la evangelización católica y la difusión de la lengua castellana, vino
en nombre de Cristo, pero con una sed de oro que sobrepasaba su amor por las
almas, creían que la fe en Cristo se podía imponer a la fuerza, con espada o
con la tortura. Ignorando así, la misión que Cristo encargó a sus
discípulos.
La independencia de Cajamarca
comenzó con el grito de libertad, se dio bajo la influencia de Lord Cockrane
que proclamó el grito de patria libre, el 5 de abril de 1819 en el pueblo de
Supe. La independencia total lo dio el
pueblo cajamarquino reunido con algunas autoridades locales y apoyada por la
masa campesina de la comarca a cuya cabeza se hallaba el cacique don Silvestre
Astopilco, acordaron en cabildo abierto, y después de larga deliberación,
adherirse a la causa patriótica y proclamar la independencia de Cajamarca el 08
de Enero de 1821.
La Religión de los Cajamarca.
La divinidad que los
cajamarquinos adoraban antes de que llegará la invasión española era
“Cataquil’’, la
personificación regional de una antigua panandina; “es grande, el acatamiento
que tiene el Catequil y el temor, porque dicen que él hace los rayos, truenos y
relámpagos, los cuales hace tirando sus ondas”[7].
Catequil no era precisamente
el rayo, si no la fuerza que lo producía, se lo representaba como personaje que
llevaba dos hondas, una en cada mano, de las que salían los rayos y los
truenos. Se le ofrecían sacrificios de llamas y probablemente también de niños
y en su honor se realizaban romerías, plegarias y oblaciones; a él se dedicaban
las conchas marinas que eran traídas desde Ecuador.
Los agustinos recogieron un
mito que refiere las acciones del dios y héroe Catequil, hijo de guamansuri y de la bella Cautaguan, hermana de los invasores guachimines, a quien Catequil arrojó de
la tierra antes de fundar los nuevos linajes. También se rendían culto al sol
(su) como una de las divinidades principales, era el dios de la fertilidad y
productor de la vida; la luna mucho tenía que ver con las actividades agrícolas
y las fiestas del calendario[8].
Veneraban a las estrellas, a
las que llamaban chuip, pero en especial al planeta Venus al que consideraban como
dos hermanos. Uno salía al amanecer y el otro al atardecer, según la época del
año. Las llamaban también Exqioc que
quiere decir culle, cosa resplandeciente. Las Pléyades, Chuchucoc, eran protectores de la alimentación.
El panteón estuvo muy poblado
de huacos espirituales relativos a la tierra, a la fecundación y la conservación
de la vida y los bienes. La relación menciona a Tantazoro, huaca protectora del maíz; a Llayguen, divinidad directamente relacionada con el agua; a la Llaga, el dios venado que tuvo especial
significado en Cajamarca desde la época precerámica. Así pues muchas huacas o
divinidades eran objeto de culto y las preocupaciones mágico-religiosas de los
cajamarquinos, desde el temible ursopillao
en cuyo suntuoso templo nadie podía entrar a su recinto porque “se les caían
las carnes”, hasta el humilde Payguinoc
divinidad de los cuyes, que los hacía crecer y multiplicarse[9].
El Adventismo en Cajamarca.
Por casi tres siglos el
pueblo de Cajamarca se mantuvo bajo la dominación española, hasta que el 8 de
enero de 1821 se proclamó la independencia del pueblo cajamarquino en un
cabildo abierto, y confirmada en todo el territorio peruano, sólo unos meses
más tarde por don José de San Martín; el 28 de Julio de 1821.
El pueblo libre del yugo
español que por siglos había sido humillado y despojado de todos sus bienes y
derechos fundamentales; seguía aún, esclavo del pecado, vivía en tinieblas, ya
que en ese entonces no se permitía al pueblo estudiar la Biblia, esto era
reservado sólo para el clero y en algunos casos, ni siquiera ellos tenía
conocimiento.
Pero Dios que envió a su
hijo, quien dio su vida por toda la humanidad, estaba preparando el terreno
para la llegada de la semilla de la Verdad, fue en los años de 1917 para
adelante que el evangelio llegó a suelo cajamarquino. No contamos con mucha
información escrita, salvo algunos fragmentos con escasa información, pero creo
lo suficiente para construir la historia de cómo Dios ha obrado y guiado a su
pueblo en la predicación de las buenas nuevas. Pero si contamos con
testimonios, en algunos casos de testigos que con su edad ya avanzada, pero que
guardan con mucho amor y fe las cosas que vivieron siendo protagonistas de la
historia y la de otros que escucharon a quienes con amor y sacrificio dieron
todo de sí para construir lo que ahora tenemos a la vista de todos en cuanto a
la expansión del evangelio se refiere en esta ciudad.
Según algunos hermanos nos
refieren, el mensaje de esperanza llegó a Cajamarca en 1930 cuando el hermano Manuel
León recibió el mensaje Adventista. La
llama de la fe se había encendido par aun pueblo maltratado por el mismo que
quiso evangelizarlo. Como toda semilla que cae en buen terreno, produce frutos;
la semilla del evangelio cayo en terreno fértil y el evangelio se fue
expandiendo, no sólo en la capital de departamento, sino también para las
provincias.
Contexto Político de la década de 1965 -1970.
Al final del
mandato del primer gobierno del arquitecto Fernando Belaunde, debido a un clima
hostil y poco favorable para gobernar debido a la oposición en el parlamento y
reclamos en diversas partes del país. El 2 de octubre se llevó a cabo el
conocido besa manos del gabinete precedido por Miguel Mujica Gallo, el
arquitecto Belaunde había tenido un día con muchas actividades y muy cansado se
acostó en palacio un poco temprano, su hija karito que estaba de visita se
quedó despierta leyendo, fue ella que a eso de las dos de la madrugada escuchó
ruidos extraños y le aviso a su padre; al ver los tanques al frente de palacio,
en la plaza de armas, quiso comunicarse
con sus ministros militares, pero fue infructuoso, un grupo de militares
irrumpieron en palacio y lo sacaron para que muy temprano sea embarcado a
Argentina. “Así el 3 de octubre de 1968 el general Juan Belasco Alvarado toma
juramento como el nuevo presidente del Perú, sólo unos días después dio la
primera muestra de lo que sería su gobierno y el 9 de octubre toma la refinería
de Talara y la International Petroleum Company subsidiara de Exxon”[10].
La Iglesia no
es ajena a las cosas que pasan en la política, hasta estos años, 1969 los líderes
de la iglesia eran, en su mayoría pastores extranjeros. El espíritu
Nacionalista también hizo eco en algunos de los hermanos de Iglesia, y en Lima
como en otras partes del país se levantó un movimiento que estaba en desacuerdo
de que la administración de la iglesia Adventista del Perú esté en manos
extranjeras, esto produjo un sisma dentro del seno de la iglesia, en Cajamarca
en particular un grupo de hermanos quiso tomar el liderazgo de la misma
produciéndose un enfrentamiento que incluso tuvo que intervenir la policía.
Como
resultado del descontento y al no poder conciliar un grupo de hermanos Salió de
la iglesia, pero no perdió su fe en el Señor, siguieron congregándose en un
lugar que habían alquilado y allí hicieron votos de seguir siendo fieles al
mensaje de los tres ángeles y seguir preparándose para la pronta venida de
Jesús.
Para
distinguirse de los adventistas que se quedaron, este grupo de hermanos se
vieron en la necesidad de tener un nombre y convinieron en que se llamaría
“Iglesia de la Asociación Peruana Adventista del Día Sábado”. Como se era de
esperar los hermanos buscaban tener un local propio donde puedan celebrar sus
reuniones de oración por lo que después de divagar por algunos hogares,
encuentran un local que toman en alquiler y posterior compra en el Jr. José
Sabogal No. 1042. Firmando un contrato
privado el 23 de Agosto de 1971 con el señor Gonzalo Pajares Goicochea y su
esposa Elvira Beatriz Velásquez Araujo. Dicha compra pasó por dificultades ya
que los vendedores no quisieron entregar las escrituras de compraventa por lo
que se tuvo que recurrir a la justicia, por mandato judicial el 20 de marzo de
1976 doña Elvira Beatriz Velásquez Araujo de Pajares entrega la escritura de
compraventa a favor de la Iglesia de la Asociación Peruana Adventista del Día
Sábado representada por el hermano Francisco Cruzado Rojas, la hermana Mauricia
Sánchez Atalaya de Cerna y Luis Tanta
Chávez.
Para una
mejor administración y evitar posteriores conflictos, acordaron constituirse
como una persona jurídica. Para ello en asamblea llevada a cabo el 4 de junio
de 1975, los hermanos miembros de la iglesia de la Asociación Peruana
Adventista del Día Sábado reunidos en su local ubicado en el Jr. José Sabogal
1042 acordaron formar la ‘Asociación Peruana Adventista del Día Sábado’
teniendo como representantes a: José Rosario Llanos Agüero, Francisco Cruzado
Rojas, Flavio Vásquez Sáenz y David Fortunato Cerna Sánchez.
Dentro de los estatutos que se regirían están los
siguientes:
1.- Uno: Serán una Asociación voluntaria,
apolítica, de carácter religioso y cultural; así como un estrechamiento de
lazos fraternos entre sus asociados y la comunidad.
2.- Dos: el domicilio legal
será en el Jr. José Sabogal 1036 y 1042.3.- Tres: la finalidad es: unidos
proclamar y profesar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo dentro del
territorio nacional.
4.- Cuatro: la duración es de
tiempo indefinido.
5.- Quinto: se organiza bajo
las siguientes organizaciones:
a) es una institución
netamente religiosa e independiente de otras organizaciones similares, dentro y
fuera del país.
b) está regida de acuerdo a la
fe de cada uno de sus miembros, con sujeción a las normas de las sagradas
escrituras, para difundir sus enseñanzas en cualquier ambiente nacional,
siempre y cuando se ciñan a las normas de la Biblia.
6.- Seis: se compone de todos los miembros que
profesan los mismos principios cristianos, de unidad, un cuerpo y un Espíritu,
un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y padre de todos (Efesios 4:4).
7.- Siete: la iglesia está
regida por dos ancianos, siete diáconos, siete diaconizas, un secretario
general, un pro-secretario, un secretario de cultura, un tesorero, un
pro-tesorero, una directora de dórcas, quien elegirá su personal para el
servicio social y religioso de la comunidad.
8.- Ocho: de los ancianos:
a) apacentar y dirigir la
iglesia, representándola en los asuntos de orden religioso, social,
administrativo y cultural.
b) son los representantes
legales de la Asociación, ante las autoridades y organizaciones de cualquier
índole.
c) llevar a cabo los ritos y
ceremonias que ordena la Biblia en el tiempo que la feligresía lo determina.
d) supervisar la
economía de la institución.
e) los ancianos serán elegidos
anualmente por el total de miembros y por votación directa.
9.- Dieciocho: los fondos de
la iglesia serán utilizados:
a) en la
ampliación de local de la iglesia.
b) en la
propagación del evangelio.
c) en la
atención personal de sus asociados necesitados; y
d) en la
atención personal de particulares necesitados.
10.- Diecinueve: la Asociación
podrá formar filiales en cualquier parte de la república, las mismas que
estarán sujetas a las normas de la Biblia y las leyes del país, manteniendo su
independencia.
11.-Veintidos: la institución
tendrá para su identificación documental un sello de forma circular con la
inscripción siguiente: “Asociación Peruana Adventista del Día Sábado” Cajamarca
(en el centro como símbolo: una antorcha y una Biblia)
12.- Veintitrés: las sesiones
de la institución serán ordinarias y extraordinarias, las ordinarias se
llevarán a cabo una vez al mes, y las extraordinarias cuando sea necesario de
carácter urgente.
13.- Veinticinco: los
estatutos serán modificados a petición de la mitad más uno del total de la
membresía, siempre que no afecte los principios del evangelio[11].
La fe de los
hermanos siempre estuvo puesta en Jesús el autor y consumador de la fe, con las
dificultades propias de toda organización naciente, siguieron congregando y
avanzando en la consolidación del nuevo grupo, pero esto no fue fácil ya que no
tenía una buena atención pastoral. La relación con los hermanos de la Misión[12]
poco a poco se fue restableciendo, incluso el Pastor del distrito los visitaba
a algunos en sus hogares.
En 1981 los
pastores Juan Choque y Máximo Vicuña, visitan los hogares de algunos de los
hermanos de la Asociación y los motivan a seguir las pisadas de nuestro Señor
Jesucristo.
En el año de
1982 se llevó a cabo una gran campaña evangelística en Cajamarca, teniendo como
oradores al Pr. Malca y el Pr. Huallara, para ello se levantaron carpas, y
fueron invitados los hermanos de la Asociación[13],
como en toda organización no siempre todos están de acuerdo con las decisiones
que se toman, hubo un grupo que aceptó la invitación para asistir a las carpas
de evangelismo, pero otra parte mostro su desacuerdo, justificando que ellos
pertenecían a otra organización. Los que habían decidido asistir, fueron
llevando las bancas que la iglesia tenía, pero al enterarse el grupo en
desacuerdo hicieron una denuncia en la Policía, esa noche al enterarse de tal
denuncia trajeron todas las bancas y la iglesia se quedó como si nada hubiera
pasado, a la mañana siguiente cuando llegó la Policía encontró todo en orden y
el grupo opositor quedó sorprendido al ver que todo estaba conforme y su
denuncia quedó desestimada.
Por su parte
los hermanos que estaban asistiendo a las carpas continuaron con su asistencia
y el Pastor Juan Choque (Padre) seguía visitando a los hermanos. Pero la unión
del grupo de la Asociación parecía que estaba llegando a su fin, por un lado un
grupo compuesto por las familias de los hermanos Francisco Cruzado y Mauricia
Sánchez, deciden unirse a la iglesia de la Misión y por otro lado el grupo de
las familias de los hermanos Flavio Vásquez, Rosario Llanos y Luis Tanta
deciden continuar en la iglesia de la Asociación.
Luego los
hermanos que regresaron a la Misión siguieron congregando en el local, mientras
que los hermanos que decidieron seguir en la Asociación, que eran una minoría,
buscaron otro lugar donde continuarían con su grupo, de los cuales algunos ya
han fallecido y otros continúan, aunque no han crecido en número ellos
continúan hasta la actualidad.
Los hermanos
siguieron fortaleciendo su fe en el Señor y continuaron con el trabajo
misionero hasta que fueron organizados como iglesia, con el nombre de “Sabogal
Central B”. En el año de 1995 la iglesia decide cambiar de denominación y por
consiguiente retornar con todo sus bienes a la Misión.
Transcribimos parte del documento privado que obra en
la Notaría, por el cambio de Denominación:
En la ciudad de Cajamarca a
los nueve días de diciembre de mil novecientos noventicinco, ante el notario
MIGUEL LEDESMA INOSTROZA, otorgan los señores: Jorge Fiestas Pinglo, David
Fortunato Cerna Sánchez y José Gabriel Sánchez Vega.
Minuta No. 183:
Modificación de
Denominación que otorgan los señores: Jorge Fiestas Pinglo, en su condición de
presidente de la comisión de la iglesia de la Asociación los Adventistas del
día sábado; David Fortunato Cerna Sánchez, secretario de la comisión antes
mencionada; y José Gabriel Sánchez Vega, en condición de miembro de la comisión
de la iglesia de la Asociación de los Adventistas del día sábado, en los
términos y condiciones siguientes:
Primera:
con fecha 04 de Julio de 1975 se constituyó la Asociación bajo la denominación
de “Asociación Adventista Peruana del día sábado” según consta en la escritura
de constitución otorgada ante el notario Dr. Julio Cabanillas Becerra. Segunda: por acuerdo de Asamblea General
de fecha 12 de noviembre de 1994, cuya acta de fojas 3 al 9 del libro de actas
de la Asociación, el mismo que ha sido legalizado con fecha 8 de noviembre de
1994 por el notario Jaime Cacho Pajares, cuyo tenor del acta insertada en la
escritura pública a que da origen esta minuta, por la que se acuerda modificar
el nombre de la Asociación para la cual se modifica el artículo uno de los
estatutos de la Asociación, así como la cláusula primera de la escritura de
constitución, antes indicado, por el de “Iglesia Adventista del Séptimo Día
‘José Sabogal’ ”.
Tercera:
todas las demás cláusulas y estipulaciones contenidas en la escritura de
constitución de la Asociación, así como las demás modificatorias que se
hubieren otorgado y que no se opongan a la presente, nos ratificamos en las
mismas.
Cuarta: Los otorgantes
enterados del contenido de la presente minuta, aceptamos todas y cada una de
las cláusulas que anteceden.
“En Cajamarca,
siendo las 7 PM. Del día sábado 12 de noviembre de 1994 reunidos los dirigentes
de la congregación, hermanos: Jorge Fiestas, director de la congregación;
Francisco Cruzado Rojas, Sub director; Olga Cruzado Spelucín, directora de
Escuela Sabática; Esperanza Cerna Sánchez, secretaria de iglesia; José Cerna
Sánchez, director del departamento de consejería de Jóvenes; José Gabriel
Sánchez Vega, director del departamento de relaciones públicas; David Cerna
Sánchez, director de diáconos; Elva Cruzado de Mercado, directora del
departamento de Asistencia Social; Sandra Fiestas Cruzado, directora de
sociedad de Jóvenes; Yolanda Spelucín de Cruzado, directora de diaconizas; Yola
Correa Chanducas, directora de Música y Canto. Junto con todos los miembros
bautizados y asesorados por Pastor del Distrito Misionero de la Iglesia
Adventista de Cajamarca, hermano Juan Saldaña León, en el local de la
congregación sitio en el Jr. José Sabogal 1036. Bajo la dirección del primer
anciano Jorge Fiestas Pinglo, actuando como secretaria la hermana Esperanza
Cerna Sánchez, constatando el Quórun correspondiente el hermano Jorge Fiestas,
director principal dio por aperturada la presente asamblea la misma que se desarrolló
de la siguiente manera: el hermano director de la congregación Jorge Fiestas
hizo una exposición manifestando que la actual denominación de nuestra
congregación religiosa es ‘Iglesia de la Asociación Peruana Adventista del Día
Sábado’ sin embargo como es de conocimiento de todos, nosotros en la realidad
venimos actuando integrados a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, por lo
tanto es de urgente necesidad regularizar nuestra actual razón social o
denominación, motivo por el cual puso a consideración de todos los miembros de
la Asamblea para que se discutiera y analizara cuidadosamente la propuesta. ------------------------------------Después
de un amplio debate en donde participaron la mayoría de los hermanos
bautizados, en la que cada uno de ellos, hacía llegar sus propuestas y
sugerencias especialmente de los hermanos más antiguos de nuestra congregación
los hermanos: David Cerna Sánchez, Esperanza Cerna Sánchez, Francisco Cruzado
Rojas, Yolanda Correa Chanducas, Manuel Ramos, José Cerna Sánchez, Yolanda
Spelucín de Cruzado, Isabel Cerna Sánchez, Olga Cruzado de Fiestas, Gabriel Sánchez
Vega. Se llegó al siguiente acuerdo: cambiar de denominación a nuestra
congregación por ser conveniente a toda la institución, aprobándose que en
adelante la razón social será ‘Iglesia Adventista del Séptimo Día José Sabogal
perteneciente a la Misión Peruana del Norte’ Así mismo se acordó nombrar una
comisión encargada de efectuar los trámites legales que permitan ejecutar el
cambio de la razón social antes mencionada en el menor tiempo posible la misma
que quedó cosntituida por los siguientes
hermanos: Jorfe Fiestas Pinglo, en su condición de presidente; el hermano David
Cerna Sánchez, secretario; Francisco Cruzado Rojas, como tesorero; Gabirel
Sánchez Vega y Esperanza Cerna de Sánchez, como vocales; designándose a los
hermanos José Cerna Sánchez y Juan Saldaña León como asesores a la comisión.
------------------------------------------Contando
con la total aprobación, el acuerdo tomado se dio por finalizado dicha reunión
siendo las 10:30 PM. Del mismo día pasando a firmar todos los presentes”
Se deja constancia de la
presente escritura se inició en fojas No. 4533 y terminó en fojas No. 4536 Vta.
Del presente registro correspondiente al asiento 1995 – 1996.
Firmando Jorge Fiestas Pinglo,
David Fortunato Cerna Sánchez, José Gabriel Sánchez Vega. Por ante mí: Miguel
Ledesma Inostroza, Notario – Abogado.
09 de Diciembre de 1995[14].
El Pastor
Juan Saldaña León remplazaba al Pastor Absalón Orrillo Olivares, al igual que
los que antecedieron ayudaron para que la unidad en el seno de la iglesia se
fuera fortaleciendo y con la expansión a diferentes pueblos tanto lejanos como
en los alrededores se ve la necesidad de crear un nuevo distrito misionero, para
una mejor atención y consolidación de la fe de la hermandad. Es así que en el
año de 1998 se divide y se crean dos distritos en Cajamarca; A y B.
Iglesia Adventista Sabogal Central B.
Si bien el
grupo de hermanos que salieron para la Asociación ya había regresado al seno de
la iglesia de la Misión, el grupo siguió congregándose en su local sitio en el
Jr. José Sabogal 1036 – 1042, y con la creación del nuevo distrito misionero
pasó a ser la iglesia Central del nuevo distrito. El nuevo distrito con 43
iglesias, comprendía parte de Cajamarca, la Provincia de San Marcos, y los
distritos de Jesús, la Encañada y Sorochuco. El Pastor que atendía el Distrito
de Cajamarca B. era el Pr. Fernando Fernández.
La Iglesia
fue Organizada el 10 de diciembre de 1994, por el Pr. Juan Saldaña León, con 41
miembros. Desde sus inicios se ha caracterizado por ser una iglesia con
peculiaridades muy especiales; una concurrida asistencia de jóvenes
universitarios, más del 70 % de su feligresía compuesta por profesionales que
han ocupado diferentes cargos públicos a nivel local y nacional, una feligresía
de diferentes procedencias y ocupaciones; pero muy comprometida con la iglesia
y su misión.
El local que
el pequeño grupo de hermanos adquirieron a partir de 1971, ubicado en el centro
de la Ciudad a pocas cuadras de la plaza de armas, era una casa construida por
el año de 1940 de adobe y teja, una casa bien arreglada de dos pisos y un
patio. Con el transcurrir del tiempo se fue haciendo las adaptaciones
necesarias y se hizo el salón del templo con techo de concreto.
Pero como la
feligresía iba aumentando era necesario un ocal más amplio, y la casa que fue
construida con adobe empezó a deteriorarse, se vio la necesidad de reconstruir
con un nuevo diseño, allí empieza otro capítulo sin precedentes, en donde una
vez más se ha visto guiando la mano poderosa de Dios; como todo proyecto
requiere una buena logística se tuvo que estudiar detalle por detalle para
realizar el ansiado sueño de construir un nuevo templo.
La primera dificultad que se tuvo que
sortear es la documentación que el predio aún no estaba saneado, la segunda dificultad era que por la
ubicación dentro del Centro Histórico, no permiten demoler las casonas, sólo se
permite reconstruir, pero sin demoler; la tercera
dificultad es el presupuesto para realizar dicho proyecto.
Documentación.
Cuando a la
documentación nos referimos, estamos hablando del saneamiento del predio, como
es sabido, el predio fue comprado por la denominación “Asociación Peruana
Adventista del Día Sábado”, dicha Asociación está activa como una persona
jurídica, aunque no se ha hecho ninguna modificación desde el día de su
constitución. Si bien en 1995 se trató de hacer una modificación “cambio de
denominación” no lo inscribieron en registros públicos, por lo tanto eso quedo
sin valor, el otro inconveniente es que la razón social a la cual se estaba
cambiando, no es una razón social existente “Iglesia Adventista del Séptimo Día
Sabogal B” ese es un nombre denominacional, mas no una razón social.
Se convocó a
una asamblea general para elaborar un acta con el mismo tenor de la de 1995, y
como la mayoría de los miembros firmantes son los mismos, se pudo sortear el
impase y presentar la documentación necesaria para el SAT Caj. De la
municipalidad.
Licencia de Construcción:
Si Dios nos
ayudó en la primera, estábamos seguros que lo haría esta vez, se contrató a un
renombrado estudio de Ingenieros para que elaborara los planos, tanto de
demolición y construcción. El primer obstáculo se tenía que sortear ante el
Ministerio de Cultura, por estar dentro del Centro Histórico. Antes de iniciar
el trámite en las oficinas del Ministerio de Cultura se pidió una inspección de
Defensa Civil, la misma que en su informe final, declara la propiedad en riesgo
de colapsar por el deterioro y la constante lluvia que tiene que soportar. Con
este informe se pidió al Ministerio de Cultura la autorización para demoler la
construcción, después de varios intentos e inspecciones al fin se pudo
vislumbrar que había la posibilidad de ansiada autorización. El trámite
consistía en contar con la licencia del Ministerio de Cultura y recién con esa
licencia se podía gestionar las licencias de demolición y construcción en la
municipalidad. Pero una vez más la mano del todo poderoso se encargó de guiar
nuestros trámites, a partir del 01 de enero de 2015, todo ese trámite pasó a
manos de la Municipalidad Provincial de Cajamarca y el primer proyecto en ser
aprobado por el Ministerio de Cultura, para luego ser aprobado por el área
encargada de la Municipalidad, fue el de nuestra iglesia. En un tiempo record
obtuvimos las licencias requeridas, tanto la de demolición como la de
construcción. El expediente fue presentado el 04 de mayo de 2015 y en un mes
nos entregaron la licencia[15],
ante el asombro de muchos que en estos trámites han demorado meses e incluso
años, para la edificación de la casa de Dios, sólo bastaron 30 días, una vez
más sea alabado el nombre de Dios.
Presupuesto y Construcción:
Como todo
proyecto requiere del respaldo económico, el de la construcción del templo con
más razón. Se partió nombrando una comisión de Construcción que estaría
conformada por: José Gabriel Sánchez Vega (presidente), Jorge Fiestas Pinglo
(vice presidente), Gasdali Fiestas
Cruzado (Tesorera), Aurelio Martos, Isabel Cerna Sánchez, David Cerna Sánchez y
Luis Vargas Abanto, como integrantes; Asesorados por el Pr. Nórbil Cueva Gómez
como pastor distrital. Se hizo una licitación de obra, teniendo 5 postores para
la construcción. Se hizo una evaluación de cada proforma y visita a los
trabajos realizados y al final por votación se eligió a la proforma del maestro
constructor Ernesto Bravo por la suma de S/. 125. 000 mil soles. Para la construcción
del primer y segundo piso (salón principal y mesanine), con paredes tarrageadas
y piso de porcelanato.
La primera
etapa del proyecto de demolición, para ahorrar se contrató a un grupo de 3
hermanos liderados por el hermanos Manuel Ramos quienes lo hicieron en 10 días,
la parte del techo y machimbrado, pero nos quedaba lo más difícil la demolición
de las paredes de adobe y la parte que se hizo de ladrillo y cemento. Se tuvo
que lidiar con los vecinos que nos mostraban su incomodidad por el ruido y el
polvo que afectaba sus negocios y otros. A eso hay que agregar que al costado
de la iglesia funciona una Institución Educativa, los que no nos permitían
trabajar en el día, por el ruido molestoso de las máquinas y taladros y el
abundante polvo que emanaba. Como no se podía avanzar con los trabajos en el
día se tenía que hacer por las noches, en más de una oportunidad la Policía y
el Serenazgo llegaron por las constantes quejas de los vecinos, pero cuando
ellos llegaban ya la máquinaria pesada no estaba o estaba apagada, y sólo nos
encontraban barriendo y baldeando la pista, cosa que teníamos que hacerlo todos
los días, para palear el malestar de los vecinos.
Cuando se
inició la excavación para los cimientos encontramos otra dificultad, que por el
predio de la iglesia pasaba la servidumbre de la casa contigua y el colegio,
como la casa había sido de un mismo dueño, por allí pasaba el desagüe de un
vecino colindante, después de muchas dificultades se pudo solucionar para que
ellos hicieran su propia salida por su mismo predio. Luego se tuvo que lidiar
con las molestias propias que causa cualquier obra de construcción, pero
siempre con la ayuda divina, siempre se encontró una salida.
La dificultad
más grande se vivió cuando vimos que los recursos económicos se estaban
agotando, cabe resaltar que para un proyecto de construcción de s/. 600.000 mil
soles y en la primera fase de más de s/. 400 mil, el 98 % del presupuesto es de
fondo propio o donativos voluntarios y sólo un 2% proviene de ayuda de la
Asociación y unión. Como se vio que los recursos se agotaban se hizo una
invitación a los hermanos para que pudieran prestar una cierta cantidad de
dinero a un determinado tiempo, pero sin interés; todos estábamos muy
preocupados porque se corría el riesgo de paralizar la obra antes de llegar a
la meta. Después de orar una vez más pudimos ver la mano del todo poderoso,
dueño de todo y para quien construimos este templo, se manifestó por medio de
un hermano que después de algún tiempo estaba visitando la iglesia, el indicado
hermano pudo prestar s/. 30 mil soles para pagarle después de un año, sin
interés y en partes, otros hermanos también se unieron y pudimos recoger s/. 55
mil soles ese sábado en préstamo. Sumado a S/. 76 mil que antes ya se había
prestado, la iglesia se hizo una deuda S/131 mil soles que lo viene pagando
mensualmente con los pactos que los hermanos hicieron hasta que se termine de
pagar el compromiso asumido.
CONCLUSIÓN.
En la
actualidad ya nos venimos reuniendo en el nuevo local que se ha construido, no
está del todo terminado pero cada sábado y en cada noche de reunión el nombre
de Cristo es exaltado por todas las proezas que Dios ha hecho con este pequeño
grupo que comenzó, talvez por un camino un poco desviado, pero que a su tiempo
supo volver al camino y sigue pregonando el pronto retorno de Jesús. La iglesia
de Sabogal Central B. de la ciudad de Cajamarca hace votos para seguir por la
senda de los pioneros, tanto de aquellos que a partir de 1844 en adelante lo
dieron todo para expandir el triple mensaje angelical, como el de aquellos que
después de haber salido regresaron y aconsejaron seguir en las pisadas del
Maestro, seguir remando rumbo a un puerto seguro y prepararse para la mañana
gloriosa que pronto está por llegar. Maranatha.
[1] Peverini J. Héctor, En las
Huellas de la Providencia. Argentina: ACES. 1988. P. 66.
[2] Kessler Juan B A., Historia de
la Evangelización en el Perú. Lima: Ediciones Puma. 2010. P. 225.
[3] Alomía B. Merling, Breve
Historia de la Educación Adventista en el Perú 1898 - 1996. Lima: Ediciones Theologika
Universidad Peruana Unión. 1996. P. 24.
[4] Ibid. P. 26.
[5] Prescott Willianm, Historia de
la Conquista del Perú. Mexico: Compañía General de Ediciones S A. 1965. P.
125.
[7] Fernando Silva Santistevan,
Cajamarca Historia y Paisaje. Lima:
Antares artes y letras. 2005. P. 67
[10] Kessler Juan B A., Historia de
la Evangelización en el Perú. P. 32.
[11] Superintendencia Nacional de Registros Públicos. Oficina Registral
Cajamarca: Constitución de la Asociación Peruana Adventista del Día Sábado.
[12] Se les llamaba así a los
hermanos que se quedaron en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que en ese
tiempo pertenecían a la Misión Peruana del Norte, un campo misionero de la
Unión Incaica. Los hermanos que habían salido, se auto denominaban que eran de
la Asociación; de allí los términos (los de la Misión o los de la Asociación).
[13] Se llamaba así al grupo
de hermanos que dejaron la iglesia en el sima de 1969 y formaron su grupo que
se llamaba la Asociación.
[14] Ledesma Inostroza Miguel,
Escritura de modificación de denominación. Notaría Ledesma – Cajamarca. 9 de
diciembre de 1995.
[15] Municipalidad Provincial
de Cajamarca, Resolución de Gerencia No. 146 – 2015 – GDT – MPC. 03 de Junio
del 2015.